Benzodiazepinas: uso crónico y deprescripción.
Las benzodiazepinas (BZD) están entre los fármacos más utilizados por la población general, especialmente en la de adultos mayores. Su uso suele prolongarse más allá de la duración recomendada del tratamiento, lo que puede atribuirse en parte a su indicación en cuadros de ansiedad o insomnio leves a moderados, en los que no están indicadas, a la percepción de un bajo riesgo de efectos adversos con el uso continuado, y al desarrollo de dependencia con síntomas de abstinencia al reducir las dosis o suspender el fármaco.
Si bien son más seguros que sus predecesores, su uso no está exento de riesgos, siendo los más frecuentes: mareos, fatiga, somnolencia, trastornos cognitivos, molestias digestivas; aumento de caídas y de fracturas; aumento de neumonías; dependencia psicológica y física, con síntomas de abstinencia al reducir las dosis.
Es conveniente plantearse la suspensión del tratamiento no solo ante la presencia de efectos adversos sino también en aquellos pacientes que superen los límites de tiempo recomendados y principalmente en mayores de 65 años. El proceso de deprescripción debe incluir estrategias para un descenso gradual que evite fenómenos de rebote y otros efectos adversos.
Este número de la FoliaDoc repasará los aspectos farmacológicos básicos, el uso de las BZD en los cuadros de ansiedad y de insomnio, la problemática del uso crónico y, finalmente, las estrategias que facilitan una deprescripción segura y exitosa.
Accedé al artículo: Año XXIII No2 2020