Medicamentos y Demencia. Fármacos Antidemenciales (Parte 2)
Un puñado de medicamentos, evaluados hace más de 20 años en ensayos clínicos aleatorizados, han mostrado eficacia para mejorar los síntomas del deterioro cognitivo, si bien ninguno ha demostrado detener el avance de la enfermedad. Así existe controversia sobre la relevancia clínica de los pequeños cambios en las escalas de evaluación que producen los inhibidores de la colinesterasa (IChE) y la memantina. La evidencia sobre su efectividad es limitada. Su uso está restringido a determinados grupos de pacientes, enfermedad de Alzheimer en fase de demencia leve a moderada para los IChE y moderada y grave para memantina. Constituyen una fuente potencial de múltiples efectos adversos en pacientes que en general toman varios fármacos simultáneamente y algunos estudios señalan que su uso es potencialmente inapropiado hasta en un 30 por ciento de los casos.
Si consideramos que los estudios disponibles no han superado el año, en caso de decidir su utilización debe planificarse su reevaluación periódica, considerando una deprescripción individualizada.
Accedé al artículo: Año XXIII No1 2020