Seguridad comparativa de las terapias inmunosupresoras comunes en el lupus eritematoso sistémico: estudio de emulación del ensayo Target.
Objetivo: Comparar el riesgo de hospitalización relacionada con infecciones entre pacientes con LES no renal que inician un tratamiento con inmunosupresores de uso común.
Métodos: Emulamos un ensayo clínico utilizando datos de Optum Labs Data Warehouse para comparar el riesgo de hospitalización relacionada con infecciones entre pacientes que iniciaron tratamiento con azatioprina, belimumab, metotrexato o análogos del ácido micofenólico (MPAA) entre marzo de 2011 y septiembre de 2023. Excluimos a los pacientes con nefritis lúpica previa, trasplante de órgano sólido o médula ósea, o exposición a rituximab/ciclofosfamida. El resultado primario fue el tiempo hasta la primera hospitalización relacionada con infecciones, utilizando análisis por intención de tratar (ITT) y por protocolo (PP). Aplicamos ponderación de probabilidad inversa del tratamiento para tener en cuenta las covariables basales y ajustamos modelos de Cox estructurales marginales que incorporaban la dosis mensual de glucocorticoides variable en el tiempo durante el seguimiento.
Resultados: Entre 6168 pacientes, la incidencia acumulada a los 24 meses de hospitalización relacionada con infecciones fue del 10 % (IC del 95 %: 8-12) para azatioprina, del 8 % (IC del 95 %: 5-10) para belimumab, del 10 % (IC del 95 %: 8-11) para metotrexato y del 13 % (IC del 95 %: 10-15) para MPAA. En los análisis por intención de tratar, MPAA tuvo un riesgo mayor que belimumab (HR 1,55; IC del 95 %: 1,07-2,25) y metotrexato (HR 1,32; IC del 95 %: 1,04-1,68). En los análisis por protocolo, la azatioprina (HR 2,04; IC del 95 %: 1,01-4,16) y el MPAA (HR 2,27; IC del 95 %: 1,11-4,62) presentaron un mayor riesgo en comparación con el belimumab. Tras ajustar por la dosis mensual variable de glucocorticoides, las diferencias entre tratamientos dejaron de ser significativas.
Conclusiones: Las diferencias iniciales en el riesgo de hospitalización por infección se atenuaron tras considerar la exposición a glucocorticoides variable en el tiempo. Estos hallazgos resaltan la exposición a glucocorticoides como un factor importante asociado con el riesgo de infección grave, al tiempo que reconocen que el uso de glucocorticoides posterior al inicio del tratamiento puede reflejar tanto la evolución de la actividad de la enfermedad como una vía a través de la cual las terapias influyen en el riesgo de infección.
